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REBELIÓN EN LA GRANJA

ARGUMENTO

Nadie duda a día de hoy que Rebelión en la granja es todo un clásico.
Esta obra nos presenta a un granjero (el señor Jones) que es extremadamente cruel con sus animales. Estos, hartos de recibir órdenes, inician una revolución para autoabastecerse sin depender de los humanos llamada "animalismo".

Los cerdos, que son los líderes de la rebelión, empujan al resto de sus animales a ella. Y triunfan.
Sin embargo, estas ideas que en su momento trajo el Viejo Mayor se van dispersando: los líderes discuten, los cerdos cambian su comportamiento y los mandamientos se modifican... 


ANÁLISIS DE PERSONAJES

1- EL VIEJO MAYOR

Él es el originario de las ideas del animalismo, aunque fallece antes de que se lleve a cabo la rebelión. La teoría más común es que representa a una mezcla de Karl Marx (el filósofo alemán que introdujo la idea de comunismo) y Lenin (quien ejerció como jefe de gobierno de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia desde 1917, y de la Unión Soviética desde 1922 hasta su muerte. Lenin basaba sus obras en el marxismo).
En mi opinión, más que a una persona, El Viejo Mayor representa a esa idea utópica de la sociedad comunista. Podríamos decir que su discurso en el que habla del sueño que ha tenido representa al Manifiesto Comunista, un ensayo utópico obra de Karl Marx y Friedrich Engels.
Tanto Marx como el Viejo Mayor señalan lo injusto que es que quien menos produzca, en el caso de Marx la burguesía y en el caso del Viejo Mayor el señor Jones, sea quien se lleve los mayores beneficios. Ambos apoyan la revolución estando seguros de que es lo mejor para la sociedad en la que viven y que este cambio solo puede traer cosas buenas para ellos.
El problema tanto con Marx como con el Viejo Mayor es que eran realmente buenos para criticar los fallos de la sociedad del momento pero no tanto como para proponer soluciones justas y factibles al respecto. El Viejo Mayor anima a la rebelión pero no responde a la gran pregunta de, ¿después qué?
 

2- SNOWBALL  Y SU PELEA CON NAPOLEÓN

Snowball es uno de los cerdos más importante, junto a Napoleón. Al principio de la obra, el narrador ya nos marca sus diferencias: “Snowball era más vivaz que Napoleón, tenía mayor facilidad de palabra y era más ingenioso, pero lo consideraban de carácter más débil”.
Snowball va a entrar en constante conflicto con  Napoleón, y aunque parezca ser el favortio, cuando Napoleón se da cuenta de que está perdiendo, expulsa a Snowball de la granja.
Esto solo nos reafirma a quienes representan. Snowbal es Leon Trotsky y Napoleón es Stalin (con un humorístico guiño a Napoleón, suponemos que por su totalitarismo).


Napoleón ataca a Snowball una vez se da cuenta de que ganará la discusión en cuanto al tema del molino (en el que profundizaremos más tarde) y, por lo tanto, conseguirá el poder. Napoleón manda a los perros que estuvo entrenando en secreto a por Stalin, forzando así su huida de la granja.
El ataque a Snowball es una alusión a la forma en que Stalin forzó a Trotsky a salir del Partido Comunista en 1928. Aunque gran parte de la izquierda se entregó a Stalin y reconocieron sus errores, Trotsky se mantuvo firme. Como resultado, fue forzado al exilio y eventualmente asesinado en México, en 1940 por Ramón Mercader.
A pesar de que Snowball no está presente cuando la granja se convierte en una dictadura, junto a Napoleón, defiende que ellos tienen que beber más leche y reduce los mandamientos. De esta forma, Orwell nos deja claro que Snowball no es ningún santo inocente.
Después de su expulsión, Snowball es visto como el enemigo común. En esto influyen los rumores y la propaganda difundida por Squealer y Napoleón. Sin embargo, el cerdo que representa a Trotsky no es vuelto a ver jamás.
Trotsky fue un importante general que jugó un importante papel en la Guerra Civil rusa, llevando así al Ejército Rojo a la victoria (como Snowball lo hizo en la batalla del establo de las vacas).



3- EL CERDO NAPOLEÓN Y SU CRUELDAD, LA CRUELDAD DE STALIN

Por otro lado, Napoleón, a pesar de no tener un papel protagonista en la rebelión inicial, como ocurre con Stalin en los inicios del comunismo, es fundamental en la conversión del animalismo a una dictadura y es el líder que aguanta hasta el final.
Napoleón es traicionero, manipulador y astuto. Emborrachado por la idea de poder, acaba por reformular la historia y convertirse en lo que intentaba destruir: el señor Jones.
Stalin también manipula la historia, dándose mucha más importancia en la rebelión de 1917 de la que realmente tuvo.
Al igual que Stalin usaba la fuerza bruta y su policía secreta para mantenerse en el poder y eliminar a sus posibles enemigos, Napoleón usa a los perros que arrebató de su madres y crio en secreto.





Sin embargo, todo esto es un anticipo de la agresividad de Napoleón, que más tarde llega a matar a muchas gallinas de hambre y a obligar a sus animales a dar confesiones falsas y después acusarles de "traidores". El momento más cruel es cuando ordena a sus perros a asesinar a algunos animales, al fin y al cabo, "camaradas". Lo cuenta sin ningún tipo de filtro el narrador en la obra: “Y así continuó la serie de confesiones y ejecuciones hasta que una pila de cadáveres yacía a los pies de Napoleón y el aire estaba impregnado con el olor de la sangre, olor que era desconocido desde la expulsión de Jones”. Aquí ya se adelanta la similitud de Napoleón con el humano.

Esta es la forma de Orwell de compararnos la masacre de la granja con la Gran Purga, llevada a cabo por Stalin a finales de los años 30 del siglo XX. En esta masacre (en la que se calcula que murieron más de un millón de personas), Stalin usaba métodos muy similares: les obligaba a admitir crímenes que no habían cometido y luego les asesinaba, otros simplemente desaparecían.

Napoleón se burla de las ideas de el Viejo Mayor de la misma forma que Stalin lo hacia con las de Marx. Son Napoleón y Stalin los que convierten en distopía la utopía.


4 - EL CERDO SQUEALER

Squealer es un cerdo extremadamente inteligente, “un orador brillante, y cuando discute algún asunto difícil, tiene una forma de saltar de lado a lado moviendo la cola que lo hace muy persuasivo. Se decía de Squealer que era capaz de hacer ver lo negro, blanco” 
Squealer representa nada más y nada menos que a la propaganda comunista, defendiendo siempre a su líder. 
Orwell no solo se inspira en la Unión Soviética para desarrollar este personaje, sino que también se ayuda de su experiencia en la Guerra Civil española, dónde se da cuenta de la capacidad de manipulación que la propaganda tiene.
Durante toda la obra, Squealer es el indicado de justificar los cambios que realizan los otros cerdos (sobre todo Napoleón). Por ejemplo: como daña constantemente la imagen de Snowball atribuyéndole actos que Snowball no ha cometido, o como justifica el cambio de opinión de Napoleón respecto al molino como "una astuta táctica", incluso cuando llega a justificar la retirada de los mítines públicos asegurando que "Napoleón está asumiendo una gran carga por el bien de la granja, ya que el resto de animales podéis tomar decisiones equivocadas".
En resumen, Squealer era el encargado directo de la manipulación de los animales, al igual que la propaganda comunista era la que manipulaba al pueblo.


5- LA OVEJAS

Entrando en los papeles secundarios, las ovejas son sumamente importantes. Durante toda la obra, las ovejas memorizan un eslogan político: "Cuatro patas sí, dos pies no". Esto lo repetían cuando alguien se oponía a Napoleón, como en los discursos de Snowball. Más tarde, cuando los cerdos empiezan a andar sobre sus patas traseras, Squealer convence fácilmente a las ovejas a que cambien el eslogan que llevan defendiendo años. Las ovejas, completamente manipuladas por el poder, reformulan su eslogan a: "¡Cuatro patas sí, dos patas mejor!” .
Las ovejas se presentan sin personalidad, ese rebaño que sigue a su pastor sin hacer preguntas. La elección de las ovejas para representar este papel, crea un a maravillosa metáfora sobre el rebaño y las masas.
Y es que eso representan las ovejas: a esas enormes masas manipuladas por la propaganda comunista con eslóganes simplistas como el famoso "¡Proletarios de todos los países, uníos!". 


6- EL SR. JONES

“El señor Jones, propietario de la Granja Manor, cerró por la noche los gallineros, pero estaba demasiado borracho para recordar que había dejado abiertas las ventanillas”. Así empieza Rebelión en la granja.
Un líder borracho, que vive con todas las comodidades que desea y que trata fatal a su pueblo. No cabe la menor duda de que el Sr. Jones es una representación de el último Zar: Zar Nicolás II.

En marzo de 1917, comienza la revolución rusa, y aunque el Zar intenta detenerla, no tarda en verse forzado a entregar el trono.

Después de su destierro, el Sr. Jones reaparece en la batalla del establo de las vacas, aquí ya no representaría al Zar Nicolás II, ya que este fue asesinado antes de la Guerra Civil rusa, sino a aquellos que se opusieron a los bolcheviques (en su mayor parte, burguesía).
Tras ser derrotado, el Sr. Jones desparece junto a su familia, pero es usado continuamente por Squealer como un elemento propagandístico. 
Cuando en la obra nos hablan de que "el señor Jones se olvidaba de darle de comer a sus animales", Orwell hace una comparación a la hambruna que sufrió Rusia después de que el Zar Nicolás II les introdujera a la Primera Guerra Mundial (con un resultado desastroso).
La diferencia entre el señor Jones y el Zar Nicolás II es que, el primero simplemente es exiliado de la granja, pero el segundo, tras su exilio, fue ejecutado junto al resto de su familia en un sótano y tirados a una fosa común.
A pesar de todo, por mucho que los cerdos criticaran al Sr. Jones, acabaron convirtiéndose en él.



7- EL CABALLO BOXER Y LA YEGUA CLOVER

Boxer, bajo el lema "trabajaré más fuerte" representa a ese proletariado fuerte, pero no lo suficientemente inteligente.
Durante toda la obra tiene en mente la amenaza del Viejo Mayor: “el mismo día que tus grandes músculos pierdan su fuerza, Jones te venderá al descuartizador, quien te cortará el pescuezo y te cocerá para los perros de caza”. Sin embargo, los cerdos le prometen que si se esfuerza lo suficiente, una vez se retire, lo llevarán a un hospital. Esto no ocurre así.
Boxer se deja la vida en la construcción del molino, pero una vez no da más de si, los cerdos lo "envían al hospital". Cuando Clover le grita a Boxer que la furgoneta donde llevan a Boxer es de un matarife, ya es demasiado tarde. 
Durante todo el libro, Boxer se presenta como un personaje ingenuo cegado por el poder, siendo uno de sus lemas más repetidos: “Napoleón siempre tiene razón”. Y es que, Boxer, se aferra a estos lemas para no ver la realidad. Pero, ¿por qué no puede verla? ¿O por qué no quiere? En mi opinión, es esta parte del proletariado que no quiso informarse, no quiso ver la realidad, y dejó engañarse por esta propaganda.
Aquí se nos reafirma otra vez la hipocresía y la maldad detrás de los cerdos.


La yegua Clover es su pareja, y representa también al grupo del proletariado ruso, pero a uno más astuto, que sospecha y duda. No obstante, por falta de confianza en sí misma o en su memoria, no dice nada. Esto también se debe a que no sabe leer ni expresarse correctamente.
Desde mi punto de vista, la diferencia entre Clover y Boxer es que Clover si se planteaba esas inquietudes y si reflexionaba sobre lo que ocurría, pero nunca fue capaz de contrastarlo porque no tenía los medios para hacerlo. Yo creo que Clover representa a esta parte del proletariado que SI dudaba, pero que ni pudo expresarlo, ni pudo contrastarlo. Un ejemplo de esto es cuando pregunta por el mandamiento el cual habla sobre la prohibición de dormir en las camas, rápidamente, Muriel, una yegua, le lee el mandamiento ya modificado: “Ningún animal dormirá en una cama con sábanas”. Clover deshecha sus sospechas, ya que piensa que la que se equivoca constantemente es ella.

Estos dos últimos personajes son muy importantes porque Orwell nos muestra una sutil crítica hacia ellos. A pesar de que los grandes culpables son los cerdos, hay muchos animales en la granja que se dejaron engañar y manipular sin hacer ningún tipo de pregunta al respecto.


8- EL BURRO BENJAMÍN

Es el animal más viejo de la granja, y por lo tanto, el más sabio. Gracias a esta sabiduría es consciente del problema, y de que están siendo engañados. No obstante, se resigna y no hace nada al respecto, ya que cree que cualquier acción será inútil, incluso la suya propia.
Era un gran amigo y apoyo de Boxer, y cuando esté enferma, suponemos que ya sabe lo que le va a ocurrir. Sin embargo, no espera hasta el último momento para alertar al resto.
Tras la muerte de su amigo, su humor empeora todavía más, lo que imaginamos que puede ser por un sentimiento de culpa o resentimiento. Cuando le preguntan si las cosas mejoraron tras la rebelión, Benjamín responde: “las cosas nunca fueron, ni podrían ser, mucho mejor o mucho peor; el hambre, la opresión y el desengaño eran, así dijo él, la ley inalterable de la vida”.
Orwell representa con este burro a todos aquellos que supieron lo que ocurría, que las cosas no estaban bien y que pudieron haber salvado miles de vidas, y por miedo o por resignación, no lo hicieron.



ELEMENTOS IMPORTANTES 

1- EL MOLINO DE VIENTO

El molino es uno de los símbolos más importantes de la obra, y es mencionado constantemente por unos personajes y por otros. Por lo tanto, no me cabe la menor duda de que tiene que ser el primero en ser explicado.
Desde El Quijote en el siglo XVII, el molino de viento pasó a ser uno de los símbolos más importantes en la literatura, que representaba la imagen de sueños imposibles. Orwell adapta este símbolo a la obra lo que nos deja ver que, el propio escritor, tenia una visión más utópica que posible de las ideas marxistas.

En la historia, el molino de viento es el proyecto que Snowball presenta y que parece estar convenciendo a la granja. Sin embargo, Napoleón tiene más poder, y usa a la fuerza (sus perros entrenados a escondidas) para echar a Snowball de la granja y desacreditarle por completo. 
Tras este suceso, Napoleón aprueba el proyecto, no sin antes aclarar su cambio de decisión mediante Squealer.
El molino es una promesa de una vida mejor, y tarda en construirse dos años.
A pesar de que ya hayamos aclarado que el molino representa la utopía de una sociedad comunista ideal y perfecta, y las promesas del partido comunista, la decisión de la construcción del molino es también muy interesante.

En 1917 tiene lugar la famosa Revolución de octubre, la cual ocurre semanas antes de la celebración de las elecciones rusas y mediante la cual Lenin llega al poder. No obstante, no es hasta 1919 que se forma la Internacional Comunista con su eslogan de "Proletarios de todos los países, ¡uníos!".
Estos dos años (igual que la construcción del molino) se deben a que el partido Comunista se encontraba muy dividido ante la decisión de expandir el comunismo a otros países.
Algunos, como Stalin (Napoleón), creían que era mejor idea afianzar primero el comunismo en su propio país. Otros, como Trotsky (Snowball), estaban convencidos de que expandir el comunismo era la única manera de triunfar.
Por lo tanto, la decisión final de Lenin de crear la Internacional Comunista cabreó muchísimo a Stalin, quien era en ese momento el presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo.
Las tensiones entre Stalin y Trotsky van aumentando y, en 1922, un Lenin (en Rebelión en la granja representado por el Viejo Mayor) ya postrado en su cama, envía una serie de cartas al XIII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, en las cuales da su opinión sobre ciertas modificaciones dentro del propio partido. Me gustaría resaltar algunas:

- "Yo creo que lo fundamental en el problema de la estabilidad, desde este punto de vista, son tales miembros del CC como Stalin y Trotsky. Las relaciones entre ellos, a mi modo de ver, encierran más de la mitad del peligro de esa escisión que se podría evitar..."
- "El camarada Stalin, llegado a Secretario General, ha concentrado en sus manos un poder inmenso, y no estoy seguro que siempre sepa utilizarlo con la suficiente prudencia. Por otra parte, el camarada Trotsky, según demuestra su lucha contra el CC con motivo del problema del Comisariado del Pueblo de Vías de Comunicación, no se distingue únicamente por su gran capacidad. Personalmente, quizá sea el hombre más capaz del actual CC, pero está demasiado ensoberbecido y demasiado atraído por el aspecto puramente administrativo de los asuntos."

En 1924, tras la muerte de Lenin, el Secretario General del Partido Comunista (Stalin) fuerza a Trotsky a ser exiliado a México, dónde fue asesinado en 1940 por Ramón Mercader, un militante comunista español que a cambio del asesinato recibió la ciudadanía soviética y fue nombrado Héroe de la Unión Soviética. Recomiendo encarecidamente la biografía de Ramón Mercader, en lo personal me ha parecido muy interesante. Como dato curioso añadiré que Mercader se reunía con sus camaradas comunistas en secreto bajo una falsa compañía literaria llamada "Miguel de Cervantes", me parece bastante curioso terminar este apartado conectando con lo que lo he comenzado antes: Miguel de Cervantes y su molino de viento.

Todo esto es lo que esconde detrás el molino. Me atrevería a decir que es la parte más compleja de la obra, y sin ninguna duda es mi favorita.


2- EL PAPEL DE SUS VECINOS

En Rebelión en la granja, los granjeros cercanos dan su apoyo al señor Jones. Los vecinos (principalmente el señor Pilkington) no son más que Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña (los grandes enemigos de la Alemania Nazi), que con el miedo de que el comunismo se expandiera a sus países, apoyaron al llamado "Ejército Blanco" que luchó contra los bolcheviques. Sin embargo, perdieron.
El papel de el señor Frederick es algo más complejo, ya que representaría a Hitler y a la Alemania Nazi en general. 

Napoleón pensaba vender su madera al señor Pilkington, pero cambia de opinión hace un trato con el señor Frederick y le vende a él un lote de madera, pero en el capítulo ocho se da cuenta de que la ha engañado dándole dinero falso. El señor Frederick, no contento con esto, montaría también más tarde un batallón contra la granja, en el cual muchos animales salieron perjudicados.

Esta es una de las comparaciones que más complicadas me han resultado, y es que el pacto de la madera representa muchas cosas. 
Por un lado, a finales de los años 30 Stalin estuvo a punto de firmar un pacto con Francia y Gran Bretaña para frenar el fascismo, ya que Stalin estaba completamente en contra de este (en teoría). Esto representaría el acuerdo que Napoleón parecía hacer con el señor Pilkington pero que retiró en el último momento.
El acuerdo final de Napoleón con el señor Frederick representaría el pacto de no agresión que firmó Stalin con Hitler en agosto de 1939, destruyendo así las últimas esperanzas de los socialistas, entre ellos Orwell, hacia la Unión Soviética.
Y finalmente, la estafa del señor Frederick y su ataque a la granja sería la traición de Hitler a Stalin, cuando en junio de 1941, Hitler puso en marcha la Operación Barbaroja, en la cual se enviaron millones de tropas alemanas contra territorio soviético.


3- LA MASACRE ANIMAL

A Napoleón no parece hacerle demasiada gracia esta idea de la opinión libre. Por lo tanto, los asesinatos no tardaron en llegar.
Los primeros fueron algunos cerdos, que fueron acusados de conspirar con el señor Frederick. Sin embargo, la masacre real llegaría cuando las gallinas se niegan a cederle su huevos a Napoleón. En ese momento, Napoleón obliga a las propias gallinas a confesar crímenes no cometidos, en este momento las gallinas son asesinadas cruelmente, y la granja se cubre con un horrible olor a sangre. 
Antes ya hemos mencionado la relación de este suceso con la Gran Purga, pero me gustaría profundizar en esta cruel analogía.
Y es que este suceso es uno de los más radicales, en este punto de la obra, el lector ya entiende a la perfección y puede anticipar su final. Es aquí cuando el mandamiento "ningún animal matará a otro animal" evoluciona a "ningún animal matará a otro animal sin motivo".

Stalin se dedicó a torturar psicológica y físicamente a lo que se calcula que pudieron ser hasta dos millones personas, con el fin de sacar confesiones falsas, como que apoyaban a Trotsky o a cualquier régimen contrario. Estos crímenes fueron denominados como "los juicios de Moscú".
El genocidio de Stalin llegaría a tomarse al rededor de cinco millones de vida. Sin contar a los desaparecidos y a los fallecidos por hambruna.
Stalin, sin embargo, falleció en su cama, el 5 de marzo de 1953, a los 74 años de edad. Varios historiadores afirman que pudo ser envenenado con un anticoagulante. La causa oficial de su muerte a día de hoy sigue siendo un ataque cerebrovascular.


4- LOS SIETE MANDAMIENTOS

Los siete mandamientos son las reglas que establecen los cerdos y que tienen que ser seguidas por el resto de animales de la granja. Son escritos en un lugar visible y, en teoría, son inamovibles. Pero bueno, como os imaginaréis, acaban siendo modificados, hasta en tres ocasiones.

Estos son los originales:
1. Todo lo que camina sobre dos pies es un enemigo.
2. Todo lo que camina sobre cuatro patas, o tenga alas, es un amigo.
3. Ningún animal usará ropa.
4. Ningún animal dormirá en una cama.
5. Ningún animal beberá alcohol.
6. Ningún animal matará a otro animal.
7. Todos los animales son iguales.

Despúes del exilio de Snowball y tras unos años del mandato totalitario de Napoleón, los mandamientos evolucionan a:
1. Ningún animal dormirá en una cama con sábanas.
2. Ningún animal beberá alcohol en exceso.
3. Ningún animal matará a otro animal sin motivo.

Finalmente, en el último capítulo los mandamientos sufren una última y letal modificación, simplificándose a un solo mandamiento:
Todos los animales son iguales, pero unos son más iguales que otros.



5- EL FINAL

Claramente, no podía cerrar la entrada sin mencionar uno de los finales, en mi opinión, más paradójicos y sarcásticos de los que he leído. Y es que no podemos olvidar que una de las características principales de esta fábula es la parodia. Es decir, la ironía y el sarcasmo.
Después de la última modificación (y la más radical de todas) de los mandamientos algunos animales, de que los cerdos compraran una radio o de que se vistieran con la ropa del señor Jones (entre otras cosas) oyen ruido dentro de la casa y cuando echan un vistazo encuentran la siguiente escena: media docena de cerdos y la otra media de humanos sentados al rededor de una mesa, que Napoleón presidía, jugando una partida de naipes y bebiendo cerveza. 
Y llega una de las oraciones que considero más importantes de toda la obra, que se dio sobre el discurso de Napoleón: "Lo único que deseaba, ahora y en el pasado, era vivir tranquilo y tener relaciones normales con sus vecinos". 
Aquí Orwell es extremadamente astuto, porque no solo pone en duda la honestidad del fin de los cerdos al comienzo de la rebelión, sino también los de Stalin y los suyos. Cuestiona si de verdad el comunismo llegó a ser un día un movimiento por y para el proletariado.

Por último me gustaría citar el párrafo final de la obra, del cual, no creo necesario añadir nada, porque Orwell lo explica a la perfección por sí solo:
"Doce voces gritaban enfurecidas, y todas eran idénticas. Era indudable la transformación ocurrida en los rostros de los cerdos. Sorprendidos, los animales pasaron sus ojos del cerdo al hombre y del hombre al cerdo y, de nuevo, del cerdo al hombre, pero ya no era posible diferenciar quién era uno y quién era otro. No era posible."

Todas las imágenes provienen de la adaptación del libro a la gran pantalla en 1954.


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